La llegada | Sundas 17° Última semilla, año 201 de la 4ta era

     Después de meses de navegar nos avisaron que ya se podían ver las costas de Skyrim, debido a piratas la embarcación tuvo que rodear y llegamos por el norte, a espaldas del mar de los fantasmas. De ninguna manera me equivoque al pensar que saldría al fin de la rutina, me preparaba para dormir unas horas cuando todos sentimos un fuerte golpe que hizo crujir la madera del casco. Todo mundo pensaba que habíamos encallado pero la nave se mecía bruscamente, el mar estaba muy picado y se podía sentir, no tardamos en darnos cuenta de que no llegaríamos a tierra.

     Toda la tripulación despavorida abandonaba la nave, los primeros acapararon el único bote que tenía la embarcación, los demás solo se refugiaban en sus camarotes, buscaban desesperados ayuda por los bordes de la proa o se lanzaban desesperados a las aguas gélidas del norte; no creo que ninguno de ellos sobreviviera mas que algunas horas.

     Supuse que podría romper algunas tablas de cubierta para llegar a tierra firme pero no logre ni tan si quiera a intentarlo, una gran ola golpeo el casco y la nave se tambaleo tan fuerte que varios sujetos salieron disparados por los bordes, la nave se desplazo a un lado por la fuerza del agua y golpeo un tempano, cuando la embarcación regresaba a una posición estable una segunda ola golpeo aún con mas fuerza, haciendo que el bote se apoyara por completo en el tempano y el bote se puso totalmente de cabeza. No pude sostenerme más y sentí un fuerte golpe que me quito la conciencia por unos instantes, cuando regrese en mi, mi cuerpo estaba entumido.
  


     El agua se sentía muy gélida, apenas podía moverme pero nade, hasta alcanzar unas escaleras que segui para salir del agua, el barco estaba ganando profundidad lentamente y yo tendría que encontrar una salida pronto.


     Tuve que entrar al agua de nuevo para alcanzar un pasillo que no estuviese obstruido, alcance la habitación que da al pasillo para llegar a la galera, justo sobre el casco, tuve que recoger algunas cosas, entre las cuales estaba o una botella de vino, realmente no se que tan efectivo es el alcohol para contrarrestar los efectos del congelamiento pero estaba desesperada así que antes de entrar al agua de nuevo, me tome por completo la botella tan rápido como pude.

 
      Sobe mis brazos para intentar ganar calor con la fricción de mis manos, casi no podía sentirlos, despues de entrar al agua nuevamente para recorrer el último pasillo, pude alcanzar un cuarto que daba a las escaleras para llegar a la galera, podía ver el casco pero no encontraba el punto donde el tempano golpeo, mi única esperanza es que estuviera al frente, bajo el agua.

     Me sumergí de nuevo sin pensarlo demasiado, justo detrás de las escaleras pude ver mi salida, podía ver la luz de la mañana entrando así que nade con todas mis fuerzas para llegar a la superficie, me aferre a la orilla de una capa de hielo resquebrajado, pude ver a alguien boca arriba, pensé que habría encontrado a otro superviviente, pero estaba muerto.

      El sujeto tenía algo de equipo, más cálido, que podría servirme para sobrevivir, claro que, nadar con una espada hasta la superficie era ya un riesgo, pero no puedo arriesgarme a quedarme indefensa en una tierra desconocida, si iba a salir de esa situación, tenía que asegurarme que no sería para morir en la orilla.

      Tomé también un par de manzanas de su bolsa y unos cuantos septims antes de ver todo lo que tenía que recorrer, hasta ese punto, de verdad tenía esperanzas, aunque mi confianza se fue al traste en cuanto vi al horizonte.



     No quería acurrucarme a morir, podía sentir mis extremidades entumeciéndose a cada momento, sabía que no tenía la fuerza física para llegar a la orilla pero aún así, me lance al agua, nade tan rápido como pude, el aire me quemaba la nariz y mis vías respiratorias, pero seguí adelante, podía sentir como si mis dedos se estuvieran quemando y mis brazos entumecidos hasta los hombros, casí no podía percatarme si en realidad seguía moviendo mis pies, todo se empezó a oscurecer y apenas me cruzo la muerte por la cabeza pensé; "al menos moriré en Tamriel".


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